Nos amanecemos con la noticia de que el Sindicato de Luz y Fuerza del Centro (toda vez que se conjuró la amenaza de huelga, habiéndose firmado anteayer el nuevo contrato colectivo de trabajo), ahora le apuesta a ofrecer voz, datos y video a tarifas inferiores que las del mercado.
Pero qué receta: Un Monopolio ineficiente por antonomasia, permanentemente en quiebra y puntualmente subsidiado por todos nosotros. Otro Monopolio: el sindicato-patrón chantajista que realiza negocios paralelos, al gusto del que pueda pagar los 'ajustes' ofrecidos por sus distinguidos agremiados. Consumidores cautivos de las veleidades del mismo. Pésimo servicio, horas interminables y discusiones bizantinas también perdidas de antemano, ante la imposibilidad de obtener mediciones análogas que constituyan prueba plena en contra de los abusos de la empresa. Medidores fabricados por otro Monopolio, desde hace décadas. 'Distorsiones de mercado', que van desde la instalación masiva de 'diablitos' al mejor postor en plena vía pública, sin olvidar la 'negociación'-extorsión de tarifas tachonadas con bolígrafo, y que pueden aparecer (corregidas y aumentadas), un bimestre más tarde. Absoluta falta de control, cinismo generalizado y la sensación de que seguiremos viviendo en el peor de los mundos posibles, cuando de este servicio esencial se trata.
Pero estamos seguros de que si (efectivamente) se da esta incursión en el 'triple play' por parte de nuestra benemérita compañía de LyF, la empresa será un negocio redondo...pero sólo para la cúpula sindical, y sus más afortunadas huestes.


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