A un año de estar en la Casa Blanca muchos se preguntan qué pasó con las redes sociales que Barak Obama construyó en la campaña. Dichas redes sociales no eran simplemente bases de datos con nombres y correos electrónicos, eran redes de personas dispuestas a organizarse, ser voluntarios y tomar acción.
Farhad Manjoo en su artículo en la revista Slate comenta que, debido al fenómeno de redes sociales que se vio en la campaña, varios expertos consideraban que el gobierno de Obama sería diferente. Sin embargo, esto no ha sido así. Las razones que Manjoo presenta son interesantes:
- La infraestructura tecnológica del gobierno es obsoleta. A un año en el gobierno muchas personas siguen llevando sus computadoras portátiles para poder llevar a cabo su trabajo.
- Se ha buscado influir desde arriba. Temas como la reforma de salud se ha llevado a cabo desde una élite versus a través del apoyo y la movilización de la sociedad. Incluso los opositores a la reforma de Obama han estado más activos en línea.
- El gobierno es aburrido. No es lo mismo estar en una de las campañas más emocionantes de la historia, con un líder carismático como Obama, que la operación diaria del ejecutivo y los procesos del legislativo.
- Sobrevaloración del Internet y las redes sociales en el éxito de la campaña de Obama. Este argumento sostiene que Obama no creó nuevas formas de voluntariado y de financiar campañas (las fuentes importantes de financiamiento fueron personas que aportaron grandes montos versus donativos hormiga).

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