Cuando vi la portada de la revista The Eoconomist no entendí nada. Con un violín en la portada el título era Print me a Stardivarius: How a new manufacturing technology will change the world.
Después de leer el artículo vi que el tema no era tan complicado. Imaginemos que uno diseña algo en una computadora (desde un violín hasta una pieza para un avión), y para obtenerlo en vez de tener una fábrica con muchos procesos y trabajadores uno solamente tiene que mandarlo imprimir a una impresora 3D.
Lo revolucionario del avance en esta tecnología es que reduce los costos de innovación: uno puede sacar un par de piezas y probar su suerte en el mercado antes de tener que invertir en una fábrica. Asimismo, hay quienes consideran que esto puede cambiar la geografía de la manufactura ya que, si se reduce significativamente la importancia de la mano de obra podría no ser tan necesario instalar plantas en otros países.
Twitter: @VeronicaBaz
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