Kate y Laura Mulleavy son dos de las mujeres más talentosas en el mundo de la moda. Sin haber estudiado formalmente diseño de modas, lanzaron en 2005 su marca Rodarte y unos años después ya habían ganado premios importantes. Incluso su trabajo está hoy en el Metropolitan Museum of Art.
Sin embargo, su marca diseñada para MAC e inspirada en las mujeres de Juárez generó un escándalo. Tras su viaje al sur de la frontera las hermanas Mulleavy consideraron creativo y "chic" tener marcas como “Factory” (fábrica), “Ghost Town” (pueblo fantasma) y “Quinceañera”. Y no fue hasta que blogs, periodistas y ONGs tuvieron a bien denunciarlo que MAC y Rodarte se disculparon y ahora donarán miles de dólares para ayudar a las mujeres en Juárez.
La pregunta obvia es cómo pudo llegar tan lejos esta idea. Suena como algo que sería repudiado adentro del departamento de marketing de cualquier empresa. El que esto no haya sido frenado antes ilustra las fallas que pueden llegar a tener las empresas con sus controles internos, sobretodo cuando se trabaja con muchos proveedores. Asimismo, muestra lo distinto que pueden ser las visiones entre el sur y el norte de la frontera.
Para un par de emprendedoras que "de la nada" crean lo que ellas crearon quizás sea simplemente imposible imaginar la trampa de pobreza en la que viven miles de mujeres en países como México, donde las diferencias en ingreso son brutales, el Estado brilla por su ausencia y las condiciones para una madre soltera son complicadas.
El caso MAC + Rodarte y Juárez, es una crisis que podría ayudar a sensibilizar a los estadounidenses informados sobre el tema de la violencia y México, pero que esto vaya a cambiar la vida de las mujeres en Juárez en el corto plazo, incluso con el donativo, es otro tema. De hecho, ahorita, es probable que las mujeres en Juárez no sepan del caso, porque, entre otras cosas, tienen asuntos más importantes de los cuales ocuparse.
Últimos comentarios