Le pregunta la maestra a Quique, el niño del copete:
-A ver, Enriquito, dime, ¿por qué no llegaste ayer a clase?
-Ay, maestra, la culpa la tienen mis papás.
-¿Cómo que tus papás Quique?
-Sí, lo que pasa es que se pelearon.
-Y eso qué tiene que ver con que no hayas venido a clase.
-Mire, maestra, resulta que mi mamá le aventó a mi papá un sartén, mi papá a pesar de que estaba borracho tenía buenos reflejos, logró agacharse y el sartén se fue a estrellar contra el espejo del baño.
-¿Y luego?
-Pues nada, que yo me levanté temprano, me bañé, me vestí y cuando me quise peinar mi copete me asomé al espejo... ¡y no me vi! Entonces pensé: "este güey ya se fue a la escuela".
Más o menos así fue la explicación que quiso dar Enrique Peña Nieto cuando le preguntaron cuáles fueron los tres libros que marcaron su vida. Resulta que el precandidato priista fue a la Feria Internacional del Libro en Guadalajara a presentar el libro que, supuestamente, él escribió (ahora resulta que todos los políticos también son escritores). Pero es tal la soberbia del tricolor mexiquense que ya se siente Presidente sin haber pasado por las urnas, que ni siquiera se preparó mínimamente para la FIL. Porque, estarás de acuerdo, si vas a una feria de ¡libros! a presentar tu ¡libro!, pues obviamente te van a preguntar de... ¡libros! Pero a Peña no le importó ponerse a tono con el lugar al que iba, y cuando le preguntaron sobre las lecturas que ha hecho dejó en claro que es inculto, ignorarte e iletrado. Para abundar sobre el tema, está aquí con nosotros el precandidato mexiquense para una entrevista:
-Según dijo usted, señor Peña Nieto, uno de los libros que más lo ha marcado es la Biblia, ¿me podría decir qué parte de ella?
-Bueno, Dan T., no la leí toda, sólo algunas partes. Por ejemplo cuando llegué a eso de "No robarás" me dieron ganas de ya no seguir leyendo.
-¿Y en lo de "No desearás la mujer de tu prójimo"?
-¡Ah, caray! Eso, este, pues, no lo vi.
-¿Y en lo de "No fornicarás"?
-Uy, esa hoja no venía en mi libro.
-Ya en serio, dígame, cuál es su libro favorito. Y no, no sea payaso, el Facebook no cuenta
-¿Y el Libro Vaquero?
-Sólo las letritas, los dibujos no.
-Uh, qué caramba, bueno pero me gustan mucho las novelas.
-¿Las novelas... o las telenovelas?
-¿Ah, pues que no son lo mismo?
-Ya, por favor, dígame tres libros que lo hayan marcado en su vida.
-¿Libros?, ¿qué son libros?
-¿Pues qué en Televisa no le dan un guión para que se lo aprenda?
-¡No, por supuesto que no! Para eso tenemos el apuntador electrónico.
-Pero, entonces, ¿ningún libro ha sido importante en su vida?
-Bueno, sí, hay uno.
-¡Vaya! ¡Por fin! ¿Cuál es ese libro?
-El diccionario.
-¿Y por qué el diccionario?
-Pues porque es el que me ponen de banquito para que me vea más alto cuando me van a entrevistar en la televisión.
-Dígame que, al menos, sí leyó el libro que supuestamente escribió.
-¿Que yo escribí un qué? ¡Ah, sí, claro! ¡Perdón! Sí, ya me acordé que sí lo escribí.
-¿Ese sí lo leyó?
-No sea exigente: lo escribí pero no me ha dado tiempo de leerlo.
¿Y tú qué libro crees que debería leer Enrique Peña? Cuéntamelo por mail lacomediapolitica@gmail.com, o por teléfono al 5628-7279. En Twitter me encuentras, obvio, como @comediapolitica.
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