-¡Vamos al casino!-
Ninguno regresó.
Disco añejo, escucho como ser sin vida:
Condenamos tan lamentables hechos; no quedarán impunes; no nos intimidarán; se investigará hasta sus últimas consecuencias; daremos con los responsables; ni un paso atrás en la lucha contra el crimen; México es más fuerte que los criminales; unidad en estos momentos cruciales; nada nos va a dividir; la patria nos necesita; todo el peso de la ley; la culpa es de los estados, no, es del gobierno federal; hagámoslo por las siguientes generaciones; el crimen no nos vencerá; somos mucho más que ellos; México es más grande que un puñado de delincuentes; no habrá impunidad para nadie. Viva México.
Hay que decirlo con claridad: esto, lo que sucede en México, ya se salió de madre.
El 50 % de las entidades federativas están, de alguna manera, fuera del control de las instituciones constitucionales del Estado, y el otro 50% anda mal: el crimen avanza sobre ellas.
México, creo en ti, porque eres el alto de mi marcha y el punto de partida de mi impulso.
Los servicios de la diplomacia del Reino Unido realizaron recientemente un diagnóstico de México y clasificaron a 15 entidades federativas: Baja California, Chihuahua, Durango, Nuevo León, Tamaulipas, Sonora, Sinaloa, Jalisco, Michoacán, Guerrero, San Luis Potosí, Hidalgo, Morelos, Nayarit, Quintana Roo, Chiapas y Oaxaca, como regiones donde se han incrementado notablemente la violencia del narcotráfico y el crimen organizado.
México, creo en ti, porque si no creyera que eres mío el propio corazón me lo gritara.
Pero, lo que demuestra, aún, con mayor contundencia, el estado de descomposición social de México, es lo informado por “The New York Times” sobre las mujeres que se encuentran en prisión en México, acusadas de delitos federales, principalmente contra la salud y secuestro. Habiendo germinado a partir de 2007, en la actualidad, hay más de 10 mil mujeres presas, que actúan como informantes, mulas, asesinas y ganchos.
Dato, sin duda, escalofriante pues, las mujeres, son la parte sensible de la sociedad; la parte noble. Y, si, éstas, están cometiendo acciones delincuenciales, la descomposición es profunda.
Cotidianamente leemos, vemos y oímos, sobre actos criminales que se ejecutan en gran parte del país; y, las consiguientes respuestas gubernamentales, de condena, desaprobación, lamentación, de atracción de competencia e investigación. Sin embargo, no hay disminución, así se capturen a criminales importantes; sino aumento constante de las actividades penales tanto en cantidad como diversidad.
No se puede ni se debe matizar lo que viene sucediendo: no informándolo o expresar que México está bien, La situación es en extremo grave, y, por tanto, las respuestas deben ser en ese mismo nivel de gravedad. No hay que decir que las condiciones se están componiendo, o que la lucha armada lo va a resolver. No, está deteriorándose alarmantemente la paz social en México.
Esto, hay que asumirlo, requiere un enfoque totalmente diferente. Un verdadero cambio de paradigma estatal, por el que se cambie o transforme todo el Estado nacional. Pues, por el camino que vamos, lo hacemos al abismo.
De allí, que sea urgente, un gobierno de transición, para llamar a un Congreso Constituyente, que se encargue de la elaboración de una nueva constitución, para crear un nuevo país. Más equitativo y justo. Que ponga en el centro al ser humano, y no a las corporaciones. En el que la educación y la cultura sean el punto nodal.
Éste, el actual, no funciona por más. Está corrompido hasta sus cimientos, y hay que hacer uno nuevo. Sólo así, y con mucho tiempo y esfuerzo, se logrará salir de lo que ya es el resquebrajamiento total del Estado nación mexicano.
Hay casi 6 millones de jóvenes sin poder estudiar ni trabajar. Más de 2.5 millones de desocupados. Los salarios están deteriorados en un 60%. Hay 52 millones de pobres en una población de 112.
La distribución del ingreso es impresionante. Los partidos políticos sin credibilidad alguna y en el paredón, millones de corazones mexicanos latiendo paz y posibilidad.


“A este país ya se lo llevó la…”
Columba Vértiz de la Fuente, Proceso, 27/08/2011
Publicado por: nacho | 27 agosto 2011 en 09:42 p.m.
http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/54429.html
Publicado por: Ximena Torres | 28 agosto 2011 en 11:27 a.m.
La pregunta es que hacer?
Publicado por: Manuel Rojas | 28 agosto 2011 en 11:43 a.m.
“El Presidente siguió el mismo libreto que ha usado tantas veces en ocasiones terribles: 1. Condena del crimen. 2. Calificación de la salvajada. 3. Rechazo a la impunidad. 4. Reiteración de que no habrá impunidad. 5. Llamado al compromiso de todas las fuerzas políticas. 6. Convocatoria a la unidad nacional.” Jesús Silva-Herzog Márquez, 29/08/2011
Publicado por: Rafael Villalobos | 29 agosto 2011 en 09:27 a.m.