El arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez, remató la semana declarando la existencia de CULPABLES LEJANOS que han propiciado la CORRUPCIÓN en el país y que; dijo, nadie llamará a juicio mas que Dios.
La corrupción e impunidad, son los causantes de la debacle nacional; pues si a los “culpables lejanos”, y a los “no tan distantes”, no se les llama a cuentas y se aplica la ley, con qué cara se puede pedir el cumplimiento de las normas a los mexicanos.
¿Con qué fundamento ético y –jurídico- pueden las autoridades hacer exigencias a los ciudadanos si la ley no se aplica en forma pareja?
¿Por qué nos sorprendemos cuando los ciudadanos hacen justicia por su propia mano?
De qué sirve hablar de que México es muy grande, de sus realizaciones materiales, si, como dijera Ortega y Gasset, el alma de la nación está rota.
¿Alguno de ustedes sigue creyendo en México?
Yo no, me duele.
Alma rota; espíritu cercenado.
Las condiciones frente a la ley no son las mismas para todos.
¿Cómo puede un pueblo creer en algo, si los gobernantes hacen y deshacen a su antojo?
Todos vemos con incredulidad los sucesos y el valemadrismo de los gobernantes, a quienes se exime de cualquier responsabilidad.
¿Cómo pueden hacerse llamados a la unidad patria?
¿Cuál patria?
El verde no pinta, el rojo quema, el blanco no existe: águila hundida.
La nación mexicana, su alma, está fracturada. Una nación no puede ser viable con la impunidad y corrupción dominantes. Nación en la que la ley no es igual para todos, y en la que los maleantes se pasean con toda protección y facilidad por el territorio nacional, estando al corriente que sólo Dios los llamará a juicio, pero que, mientras tanto, pueden transitar cómodamente sin temor alguno. Y en tanto los ciudadanos de a pie, padecen los estragos de un Estado profundamente injusto y desigual, que hace poco por terminar con la impunidad.
Para continuar este blog alegre y jubiloso: México y Honduras se convirtieron en los dos únicos países de América Latina y el Caribe en que AUMENTARON LA POBREZA Y LA INDIGENCIA entre su población en el último año, según un organismo de la Organización de Naciones Unidas. “Los promedios, tanto de pobreza como de indigencia, para el caso de México son superiores a los de la región en su conjunto”.
Pobreza la de los jodidos, por que los 15 magistrados del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal y su presidente recibirán un doble aguinaldo que, junto con su sueldo mensual, sumará casi medio millón de pesos para cada uno.
Esta vez coincido con Sandoval, hombre bondadoso, el mismo que afirmó que las mujeres no deben de andar provocando ya que por eso las violan; o la mala suerte que puede tener un niño al ser adoptado por maricones, sin olvidar el dinero que probablemente lavó.
Si Juanito, Dios es el único que puede hacer justicia y resolver la indigna e impune situación nacional, porque con los gobernantes que nacen en territorio mexicano estamos condenados a la ruina.


El coordinador del PRI en el Senado llamó a replantear un modelo de desarrollo que multiplica la pobreza y la desigualdad y no genera crecimiento sostenido.
Publicado por: Anastasio | 04 diciembre 2011 en 01:27 p.m.
Sandoval Iñiguez deja arquidiócesis de Guadalajara
El Papa Benedicto XVI aceptó su renuncia a la arquidiócesis y nombró en su lugar al cardenal José Francisco Robles Ortega, hasta ahora arzobispo de Monterrey
7 de diciembre 2011
Publicado por: Paco | 07 diciembre 2011 en 09:55 a.m.
En los últimos meses, la prensa responsable ha informado de fraudes, tráfico de influencias, mordidas, irregularidades múltiples en la Profeco, la Comisión Federal de Electricidad, la Sagarpa, el Instituto Nacional de Migración, entre otros. También a nivel estatal y municipal hemos conocido muchos casos de obras públicas inexistentes o inconclusas y, sobre todo, endeudamientos. El caso de Coahuila se convirtió en un paradigma de engaños y falsedades.
Frente a la denuncia pública de hechos conocidos, nada ha sucedido, sólo abultan el acervo de la anécdota, de la picaresca nacional. En nuestro país existen hoy numerosos problemas. La violencia, la injusta repartición de la riqueza, un sistema educativo en retroceso, la falta de inversión en ciencia y tecnología y muchos más.
Sin intentar identificar (como si se pudiera) el problema más importante en el país, sin duda la corrupción y la impunidad se encuentran en el centro de todos nuestros males, por su interrelación con todos los ámbitos de la vida nacional. Construir un país sin corrupción debería ser el eje del esfuerzo central de nuestra época, pues nos llevaría a resolver muchos otros conflictos que hora nos aquejan…Javier González Garza, Reforma, 10 de diciembre 2011
Publicado por: Alejabdra Kochlovel | 10 diciembre 2011 en 09:09 a.m.
Dios no va a arreglar nada, los que podemos y debemos mover la direccion de este pais somos los ciudadanos de Mexico. Dios, no hace llover porque recemos y tampoco me hace mas inteligente o sabedor de X materia que he llevado por un semestre y pretendo pasarla solo por ir a la iglesia. Lo que hace a un pais corrupto somos los ciudadanos que permitimos que eso pase.
De que nos sirve la democracia en Mexico? Tal vez de mucho o de poco. El mucho es porque tal vez “hemos” madurado en general como pais pero por otro lado “hemos” aprendido poco de ella pues no participamos en la vida politica del pais. El mucho podria ser que podemos protestar libremente y el poco es que nos lo hacemos cuando se necesita. El mucho es cuando solo hablamos del tema politico del momento, el poco es que muchos politicos siguen en su puesto publico. El mucho es que podemos abrir nuestro negocio sin dar mordidas y el poco es que seguimos dandolas cuando algo no lo podemos obtener rapidamente. El mucho es que la senora de la esquina pueder regar sus plantas diariamente, el poco es que no la denunciamos por desperdicar el agua. El mucho es cuando el/la de enfrente -en el cine- se la pasa hablando por el movil, el poco es que nunca le decimos nada a esa persona. Cuantos muchos y cuantos pocos hay que poner en la lista para saber y ver que la democracia no la hacen los que nos gobiernan, sino nosotros los ciudadanos.
Tal vez hacemos poco y queremos mucho, o tal vez no queremos la democracia, ya que es mas comodo vivir sin ella.
Publicado por: Antonio Martinez | 22 diciembre 2011 en 05:15 p.m.