Entonces, para denunciar la trata de personas, habrá que vestir a las niñas de prostitutas y ponerlas a negociar con parroquianos en sórdidas calles.
Entonces, para denunciar la pederastia, habrá que poner a niños pagando por niños y niñas.
Entonces para denunciar el contrabando, habrá que poner a los niños como contrabandistas, trasegando mercancías.
Entonces para denunciar la corrupción en las cárceles, habrá que poner a los niños como carceleros recibiendo dinero de los presos.
Y no es que se esté contra la libertad de expresión, y de evidenciar, con rigor, las lacras del estado: gobierno y sociedad. Qué, por supuesto, deben señalarse para que todo el cuerpo social tome conciencia y haga algo.
Pero las niñas y niños, son aparte. Con ellos no hay que meterse, ni para que actúen. Ellos, viven su fantástico mundo, y los adultos el suyo. Cada cual, en su esfera, debe afrontar sus problemas. No hay por qué darles roles que no les corresponden.
En efecto, la sociedad está muy mal; como en el vídeo se dice: “tocó fondo”. Pero los niños y niñas no deben hacerlo. Evidentemente están expuestos a los vicios de los adultos, pero no hay que emplearlos para marcar las faltas de los adultos.
Cuando se tiene que recurrir a los niños y niñas, para demostrar sobornos, robos, secuestros de toda índole, balaceras indiscriminadas, etcétera, muy mal está la sociedad. Pero es la sociedad de los adultos la que ha creado el monstruo. Toca a ellos resolverlo. A los niños y niñas, hay que dejarlos en paz.
Palmariamente poner al estado nacional mexicano frente a un espejo para que se vea a sí mismo, está bien, pero no por medio de niños y niñas. Ellos, las niñas y los niños, ya están bastante estresados por las pláticas de los adultos sobre la violencia e inseguridad, como para, todavía, hacerlos participar “como actores” en la representación de diversas conductas antisociales y delictivas.
La producción de vídeos de esta naturaleza debe pasar por el tamiz de sicólogos y otros profesionales para dimensionar cabalmente su verdadero impacto, y no al calor de la lucha electoral.
Si bien se perseguiría un fin noble, el empleo de los niños y niñas lo pervierte. Sabemos muy bien, los adultos, cómo están las cosas, y estamos al corriente a quiénes les corresponde resolverlo. Pero no es a los niños y niñas.
Dejémoslos en paz, que ya bastante tienen con la irracionalidad creada por los malos gobiernos; y la sociedad adulta individualista, carentes de valores éticos.
Mas que vídeos de esta catadura, mejores escuelas, educación y programas televisivos.


Atención:
http://www.youtube.com/watch?v=oxKcVXBCr1M&feature=share
Publicado por: Pepe | 15 abril 2012 en 07:06 p.m.
El "spot" de los "niños incómodos"
Pocas cosas pueden ser más siniestras que el video Niños incómodos que le está dando la vuelta a todo México a través de diferentes medios tradicionales y no tradicionales.
¿Por qué? Porque es una gravísima alteración del proceso electoral y porque es la cúspide del chantaje, de lo barato, de lo chafa.
Obviamente no hay sistema nervioso que no se impacte ante las imágenes de esos niños haciéndola de asaltantes, policías corruptos y cosas peores como no hay retina que no sucumba ante el más estúpido de los sketches de Sabadazo.
¡Es básico! Como si una persona desnuda apareciera cruzando la calle, como cuando le suben al volumen de los canales de televisión en los cortes comerciales. ¡De seminario de rating uno!
En el remoto caso de que usted no haya visto este corto, ¿en qué consiste?
En una carísima producción, casualmente como promocional de Pequeños gigantes, que doblega nuestra mente a través del desfile de decenas de niños haciendo cochinadas light.
¿Cómo cuáles? Como asaltar, secuestrar y corromper.
¿Por qué le digo que son cochinadas light? Porque eso es nada en comparación a muchas escenas que las personas que realmente vemos la televisión hemos padecido en los últimos años con menores de edad.
Y porque es muy fácil jugar al asalto, al secuestro o a la corrupción.
¿Por qué nadie jugó en esa emisión al sacerdote pederasta? ¿Por qué nadie jugó al empresario monopólico? ¿Por qué nadie jugó a lo otro? ¿Por qué nada más a eso? ¡Por qué!
Claro, usted, como muchos mexicanos, está muy estimulado con las campañas electorales, padece sus propios conflictos, mira eso, ¿y qué hace?
Pues se enoja, le da la razón a esos niños y más cuando el remate es el de una nena diciendo:
“Si este es el futuro que me espera, no lo quiero. Basta de trabajar para sus partidos y no para nosotros. Basta de arreglar el país por encimita.
“Doña Josefina, don Andrés Manuel, don Enrique, don Gabriel: se acabó el tiempo. México ya tocó fondo. ¿Sólo van a ir por la silla o van a cambiar el futuro de nuestro país?”
Al final aparece un texto que señala: “Somos millones los que queremos un mejor país”. Firma: Nuestro México del Futuro.
¿Así o más manipulador? ¿Quién va a decir que quiere un futuro lleno de asaltantes y secuestradores? ¿Quién va a afirmar que no quiere un país mejor?
¿A qué se refiere esa niña cuando habla de cambiar al país? ¿Cambiar de qué? ¿Cambiar hacia dónde?
¿Qué es arreglar por encimita? ¿Qué no lo es? ¿Se acabó el tiempo? ¿Entonces para qué estamos discutiendo si ya se acabó? ¡Para qué!
¿Ya tocamos fondo? ¿De veras ya tocamos fondo? ¿En relación a qué? ¿En relación a quién?
¿Por qué necesariamente la culpa de todos los horrores que se muestran en este video es de los partidos políticos? ¿Por qué sólo de ellos?
¿A poco Josefina, Andrés Manuel, Enrique y Gabriel son magos?
¿Realmente los responsables de ese corto creen que una sola persona, asumiendo la Presidencia de la República, va a cambiarlo todo en automático?
Además de que, insisto, ¿de qué cambio estamos hablando? No hay candidato, en el mundo entero, que le pueda dar gusto algo que ni siquiera está definido.
La campaña Niños incómodos es una trampa. Pase lo que pase, nunca nadie se va a sentir satisfecho y nunca nadie va a tener la responsabilidad de nada. ¡Cuidado!
¿Por qué le digo que este anuncio es una gravísima alteración del proceso electoral?
Porque se está presentando como una estrategia paralela que no respeta los formatos de los spots de ningún partido, dejando en desventaja a cualquier instancia, y porque la única conclusión a la que se puede llegar después de ver esa producción de cuatro minutos es que no hay candidato que valga la pena.
¡Para qué votar! ¡Para qué creer! Mejor que pase lo que tenga que pasar para que, al final, nos podamos seguir quejando y para que cuando todo esto haya terminado, sintamos que estábamos en lo cierto, que nosotros éramos los poderosos, aunque estemos igual o peor que antes.
Con razón el primer candidato en apoyar este mensaje fue Enrique Peña Nieto. ¡Que nadie le mueva! ¡Que así se queden las encuestas hasta julio! ¡Que nadie vote!
Niños incómodos sí es algo que se tiene que discutir porque es una guerra sucia por encima de las guerras sucias y porque aunque no sea una campaña electoral, misteriosamente ha recibido todo tipo de promoción en toda clase de espacios en donde se debaten éstas y otras cuestiones.
¿Por qué Niños incómodos se discute tanto y otros videos, de otras personas o de otras organizaciones, no? ¿Qué pasaría si usted o si yo produjéramos algo más o menos similar? ¿Nos dejarían meterlo a la televisión tradicional? ¿Nos lo replicarían en tantos noticiarios?
Pocas cosas pueden ser más siniestras que el video Niños incómodos que le está dando la vuelta a todo México. ¿A poco no?, Milenio
Alvaro Cueva.
2012-04-12
Publicado por: Bertha | 15 abril 2012 en 07:17 p.m.
Sin explicación alguna, la organización civil “Nuestro México del Futuro” retiró de su sitio web y de su canal en YouTube los dos videos de los “Niños incómodos” que levantaron polémica.María Luisa Vivas, Proceso, 17 de abril 2012
Publicado por: Isabela | 17 abril 2012 en 08:16 p.m.
Fue una buena forma de denunciar lo que pasa, y los niños son solo actores!!
Publicado por: Adriana | 17 abril 2012 en 08:59 p.m.
Por que nos escandalizamos tanto si son escenaqs que se ven todos los dias, no es mas que cine, lo impactante es ver los niños de la calle, los niños que tienen que trabajar y no pueden ir a la escuela o algo peor los niños abusados o golpeados, no sera que el impacto de este comercial fue que nos hizo ver lo que realmente esta pasando en Mexico producto de todos, y que intenatmos no ver por que los actores en la realidad son adultos, es el mundo de la simulacion, creer que si no lo veo, no me afecta,
Publicado por: julian | 24 abril 2012 en 01:53 p.m.