Antes
que nada, mil gracias a todos ustedes que siguen estas chocoaventuras en el
blog, la verdad, todos sus comentarios me dan muchos ánimos y sé que en México
hay gente con grandes corazones que, en la medida de sus posibilidades, apoya
nuestra causa… MIL GRACIAS DE VERDAD.
En
algunas ocasiones la gente me pregunta qué hago un día normal de trabajo y creo
que voy a aprovechar la ocasión para contarles.
Normalmente
trabajamos de lunes a sábado.
6:30am
El
despertador suena, 5 minutos de regalo y después hago 20 minutos de QiGong (Chi Kung) que es una disciplina
derivada del kung fu donde básicamente ponemos en equilibrio nuestra energía
con la del cielo y la tierra. Después la rutina del baño, la selección de
vestimentas (que no hay mucho de donde escoger porque recordemos que los vuelos
marcan 23 rigurosos kilos de equipaje…).
A
continuación, los 10 minutos de peinado, hojalatería y pintura al ritmo de la
música. Hoy: Belanova, caray, jamás imaginé que sus canciones me pondrían tan
de buen humor antes de empezar la jornada.
Desayunamos
tipo europeo, pan con mermelada, leche, café o té; olvídense de los huevos
rancheros, las gorditas, los tamales de la esquina o las tortas de milanesa,
aquí es light aunque uno no quiera. Después alistarse para el vehículo que nos
lleva al CRENI (Centro de Recuperación Nutricional Intensiva), que está a 1 Km de
la casa de la misión de Médicos Sin Fronteras.
El
equipo clínico cuenta con 5 médicos nacionales y 2 internacionales, un promedio
de 13 enfermeras nacionales y 2 internacionales, 13 asistentes nutricionales, 2
laboratoristas y una encargada de farmacia, sin olvidar el equipo de cocina que
se hacen cargo de la preparación del alimento para los niños y sus mamás.
8:00am
Comienza
el día, propiamente. 5 médicos hacemos un pase de visita de aproximadamente 30
minutos donde el turno de la noche presenta los casos más serios y los
analizamos tomado decisiones en conjunto. La verdad es que trabajamos como un
gran equipo, sin perder el sentido del humor e intentando que el día pase de la
mejor manera.
Después,
una junta de equipo donde hablamos de las estadísticas diarias del CRENI y
comentamos las defunciones, si es que hubo durante la noche, para luego
comenzar la visita a los pacientes hospitalizados en la zona de Cuidados
Intensivos (la zona verde es de los más
graves y la zona azul de los más estables) hacemos los cambios en el
tratamiento o solicitamos algún estudio de laboratorio (que son bastante
limitados).
Posteriormente el equipo se
divide:
En promedio los niños pasan de 15 a 21 días en el CRENI desde su admisión (se admiten únicamente niños desnutridos con alguna enfermedad añadida, ya que cuando se encuentran relativamente sanos hacen su seguimiento en el CRENAS (Centro de Recuperación Nutricional Ambulatoria
01:00pm
Salvo
en tiempo de pico de trabajo (la temporada más alta de desnutrición debido a la
sequía), regreso a comer a casa, donde nos esperan las ricas recetas de papá
Moussa (un gran cocinero de edad un poco avanzada) y, si se puede, una pequeña
siesta.
03:00pm
De
regreso al CRENI, a seguir con la consulta de los niños de nuevo ingreso,
consulta en las Fases y/o juntas médicas. En algunas ocasiones regreso
caminando a casa. Siete de la noche u 8 nos disponemos a cenar: arroz o pasta
básicamente, y hacemos una larga sobremesa donde contamos un poco de nuestra
jornada. Después cada uno se retira a su habitación donde aprovechamos para
hacer documentos, leer, platicar, hacer ejercicio, tomar una ducha o ver la
tele (sólo 2 canales!). Once de la noche… a dormir.
Aunque
pareciera una rutina, la vida se encarga de llenarla con diferentes sorpresas
cada día, por ejemplo una sonrisa, un abrazo, una charla amena, un paseo… lo
que sea, todo depende de la capacidad que tengamos para identificar los
pequeños detalles que nos brinda, pues si perdemos la capacidad de admiración
habremos perdido una gran parte del día.
Besos
calurosos!





es fantástico Pam! sigue así!! te digo que ayer tuvimos el concierto y reparti tu carta a todos los asistentes, carta que les emocionó, pues les conté quien eras y tu historia... El concierto salió muy bien y los niños encantados... y tan bien salió que recaudamos 501€ para enviaros a Médicos Sin Fronteras para Haití!!!! que se suma a una gran cantidad recogida en todo el pueblo que seguro os enviarán muy pronto a la asociación. Yo me quedé muy asombrada y fue realmente gratificante, ver que la gente se compromete y ayuda, y date cuenta de que somos un pueblo muy pequeño... asi que creo que la ayuda no está nada mal. Mucho ánimo y mucha fuerza! felicidades por tu trabajo. Un beso muy grande y un abrazo. hasta pronto!
Publicado por: Tatiana Rodríguez de Azevedo | 02/05/2010 en 04:38 p.m.
Pamela:
Que bella forma de "gastar la vida" siendo significativa desde tu vocación de médico... ser consuelo, esperanza y alegría para el que menos tiene.
Dios te bendiga a ti y a tus compañeros.
Una oración por ti.
Publicado por: Jorge Ruiz | 02/14/2010 en 12:52 p.m.