Beijing.- Escuchar las últimas palabras de un condenado a muerte, contemplar sus lágrimas, imaginar sus miedos y oír sus gritos de pánico o arrepentimiento en los minutos finales antes de su ejecución.
Esto es lo que una televisión de Henan, región del centro de China, lleva cinco años convirtiendo en producto mediático: un programa llamado "Entrevistas antes de la Ejecución", que ha alcanzado audiencias de más de 40 millones de espectadores.
Frente a sus focos se han sentado ya cerca de 250 reos, prisioneros de las cárceles de un país que ejecuta más de la mitad de las sentencias de muerte que se practican en el mundo, aunque la cifra total es secreto de Estado.




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