Por Alberto Armendáriz
Río de Janeiro.- Para el músico Joao Gilberto, el padre de la bossa nova, éste debía ser un año de gloria. Cumplió 80 años y tenía pensado festejarlo con una inusual serie de conciertos en Sao Paulo, Río de Janeiro, Porto Alegre, Brasilia y Salvador, en su estado natal de Bahía. Sin embargo, ahora parece que puede terminar procesado.
Los problemas aparecieron cuando se pusieron a la venta los boletos para los shows que realizaría a principios de noviembre. El precio de los tickets sorprendió hasta a los más fanáticos de la música de Gilberto: de 350 a 800 dólares.
Normalmente, los conciertos del "maestro do violao" se hubieran agotado rápidamente, ya que a Gilberto no le gusta presentarse en público.
Pero esta vez, la mayoría de los brasileños consideró excesivo el costo y muchísimos boletos permanecieron disponibles hasta fines de octubre.
Fue entonces cuando se anunció que el tour se limitaría a Sao Paulo, Río y Salvador, y se postergaría hasta mediados de diciembre, con la expectativa de convencer a más gente para asistir, y también mientras se negociaban otras posibilidades, con la transmisión en vivo de los concierto en cines y a costos mucho más populares.
No hubo avances en ninguno de los dos escenarios y, la semana pasada, la representante de Gilberto, su ex novia Claudia Faissol, anunció que se suspenderían los shows porque el músico se encontraba engripado.
Esta versión despertó la ira de muchos seguidores de Gilberto, que tiene fama de temperamental y ha cancelado a último momento varias de sus presentaciones.
En masa, quienes habían comprado entradas exigieron su reembolso inmediato, luego de que la compañía de tickets electrónicos que había sido contratada informó que sólo se pagarían en cuotas a lo largo de tres meses.
Tuvo que intervenir la entidad que defiende el derecho de los consumidores para que la empresa devolviera el dinero del público, que no creyó que el músico realmente estuviera enfermo.
"No sé cuánto es físico y cuánto es somatizado", tuvo que reconocer ante la prensa el médico geriatra Jorge Jamili, que atiende a Gilberto desde hace años.
Y los problemas para el artista no acabaron con la cancelación de la gira. La compañía productora del evento, Grupo Tom Brasil, amenazó esta semana con iniciar un juicio contra Gilberto por no cumplir el contrato que tenían firmado, si no devuelve los casi 400 mil dólares que le fueron entregados al músico en mayo, en concepto de adelanto de ingresos por venta de boletos.
"Si hasta la final de esta semana el dinero no entra a la cuenta bancaria del grupo, tendremos que cobrar judicialmente esa cantidad", advirtió el abogado de la empresa, Sergio DAntino, quien aseguró que sus clientes no fueron notificados directamente por Gilberto o su equipo de la cancelación. Se enteraron por la prensa.
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