Bogotá.- Con una ubicación geográfica envidiable, justo a medio camino entre América del Norte y América del Sur, Colombia es un país donde confluyen todas las corrientes musicales del continente.
Con una amplia variedad de géneros y ritmos propios, Colombia es en sí mismo un país musicalmente muy diverso, cuyos habitantes gustan de escuchar vallenato, salsa, cumbia, merengue, "tropi-pop" (pop con sonoridades tropicales), ritmos fusión, champeta, mapalé, currulao, chirimías, bambucos, música llanera y popular, entre otros.
En años recientes, ha sido el reggaetón, procedente de Puerto Rico, el que ha marcado la pauta entre las nuevas generaciones. Pero el merengue dominicano y el son cubano han sido adoptados como ritmos propios desde tiempo atrás.
Desde México, tienen gran arraigo la música ranchera, los corridos, los boleros, las baladas, la llamada "música para planchar" (de artistas de los 80 como Yuri, Daniela Romo y Pandora), y la de artistas más contemporáneos tanto en pop como en rock y alternativos, como Paulina Rubio, Reik, Belanova, Zoé, Camila, Caifanes, entre muchos otros.
Desde países en el extremo sur del continente, tiene buena estima entre los colombianos la camada de grupos de rock argentinos como Soda Stereo, Vilma Palma e Vampiros o Enanitos Verdes. Y en ciudades del llamado Eje Cafetero, como Medellín, donde murió Carlos Gardel en un accidente aéreo, y Manizales, el tango ha echado profundas raíces.
Desde Brasil, la samba y otros ritmos cariocas también tienen buena acogida y las colombianas saben bailarlos tan bien como las garotas.
Las influencias desde Estados Unidos y Europa no se quedan atrás, pues grupos de los más diversos géneros, en pop, rock y música electrónica, complementan el amplio espectro musical del que gozan los colombianos.
Foto: Disco 'The Original Sound of Cumbia'




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