Berlín.- En Europa está llegando el tiempo de verano y la gente busca lugares dónde nadar. Ese es el caso de los berlineses, que quieren aprovechar al máximo su ciudad para escapar del calor.
Por ello, existe el Badeschiff, un proyecto artístico y de servicio con el que se busca rescatar el baño público que se hacía hace más de un siglo en el río que cruza la ciudad.
Ahora el río, el Spree, está contaminado y la gente no puede nadar ahí. Deshechos industriales, desagüe, combustible de pequeños barcos y basura común y corriente nadan a lo largo y ancho. Pero para poder comenzar a pensar en su aprovechamiento, una artista alemana se juntó con unos arquitectos españoles para diseñar la alberca del Badeschiff.
Se trata del casco de un barco cortado a la longitud y dejado a flote, pero anclado, para lograr un banco de agua estable dentro de las aguas del Spree.
Para unirlo a tierra se construyó un muelle de madera en el que se despliegan camastros y hamacas. En tierra se construyó una playa con arena de Mar del Norte para generar una atmósfera más veraniega.
El Badeschiff se llena cada verano desde 2006 a su mayor capacidad, y aunque no se ha pensado en construir más, si hay intentonas del Gobierno berlinés para descontaminar el río Spree. Los políticos dicen que en algún momento la gente podrá bañarse de nuevo en el río, como se hacía hace más de un siglo.
Y para no desaprovechar el muelle, en invierno, cuando la temperatura llega a unos 15 bajo cero, el muelle y la alberca es transformada en un sauna que busca rescatar las tradiciones del baño caliente en el norte de Europa. Eso sí, el sauna a cuerpo pelón.




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