Realización:
El hombre se recuesta y la mujer se monte sobre su pelvis. Una vez que la hayas penetrado, sugiérele variaciones ya sea de manera literal o promueve los movimientos colocándola como desees.
Puede agacharse, colocar sus pies sobre tu pecho o arquearse sobre sus rodillas.
Del mismo modo, puede salir, girar y quedar montada de espaldas a ti. En todas las montas puedes apoyarla un poco moviendo sus nalgas con tus manos.
Encárgate de sus senos, besa, succiona y masajea. Eso la animará a tener un ritmo más rápido y contínuo.
Ilustración: Julio López
Fuente: Sexo. Cómo Hacerlo Todo. Editorial Aguilar.









