Realización:
Aquí tienes una de las más divertidas posturas sexuales. Tu amante debe estirarse boca arriba, con una pierna extendida y la otra flexionada. Siéntate a horcajadas sobre él, colocándote de lado y dándole ligeramente la espalda. Sujétate a su rodilla y deslízate sobre su pene.
En esta postura tu estómago estará prácticamente pegado a su rodilla flexionada; utilízala para apoyarte y darte impulso moviéndote de delante hacia atrás y de arriba a abajo.
El balanceo y las continuas embestidas propiciarán una placentera escalada hasta el Gran O en esta postura kamasutra. Y puedes hacer que se excite aún más rodeando sus piernas con las manos y dándole un estimulante masaje en los muslos. Acaricia con cariño esos músculos sobrecargados: pasea las manos por su piel desde la rodilla hasta la ingle ejerciendo la presión justa para que se sienta como en el cielo.
Ilustración: Julio López









